jueves, noviembre 05, 2009

Después de haber abandonado siete blogs consecutivamente a lo largo de este año, encuentro una inmensa dificultad para que comiencen a fluir las ideas. Hubiera podido decantarme una vez más por el pastiche, hoy en día tan aplaudido y justificado. ¿Es acaso que finalizó la época de las cartas, de la firma al pie de página? Tal vez buscamos que la obra de otro nos valide, como leer Rayuela y sentirse la Maga. No me gustan las mujeres que se identifican con ella, como si tuvieran un aura bohemia que convirtiera su masoquismo en algo sublime. Tal vez soy yo la mala lectura de Rayuela. Tal vez todos nosotros provenimos de alguna mala lectura de Cortázar.